SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS, SIDERÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA
--BOLETÍN INFORMATIVO--
51/2009
Domingo 7 de junio de 2009
*Germán Larrea y su hermano, apercibidos de que serán presentados, no sólo notificados, por la fuerza pública ante el Juez Primero de Distrito de Procesos Penales Federales.
*Apercibimiento de arresto fue hecho a Elías Morales y a dos de sus cómplices en el proceso.
*La defensa legal del Sindicato y de Napoleón Gómez Urrutia confirma que la solicitud de extradición a Canadá sólo es una clara e ilegal persecución política.
La defensa legal del Sindicato Nacional de Mineros informó que Germán Feliciano y Genaro Federico Larrea Mota Velasco serán presentados por la fuerza pública ante el Juez Primero de Distrito de Procesos Penales Federales, después de haber agotado los medios para su localización y en vista de las artimañas de los indicados para eludir su citación.
Dicho Juez ordenó al Procurador General de la República el uso de la fuerza pública para presentarlos de inmediato. Expresamente ordenó que la fuerza pública no les entregue citatorios, sino que los localicen y se los presenten. Desde hoy están siendo buscados para ese fin.
Asimismo, Elías Morales Hernández, “el sope”, fue apercibido de arresto si no se presenta al Juzgado Penal del Reclusorio Norte del Distrito Federal el lunes 8 de junio para ser interrogado. El mismo apercibimiento se hizo a los cómplices de Elías Morales, de nombres Miguel Castilleja Mendiola y Martín Perales Lozano para que se presenten ante el mismo Juzgado.
Igualmente, se acreditó legalmente que una supuesta secretaria de Germán Larrea mintió ante autoridad para intentar impedir que fuera citado Germán Feliciano Larrea Mota Velasco. Por ello el Juez Penal Federal ordenó que se le iniciara averiguación previa por el delito de falsedad ante autoridad judicial.
En otro orden de cosas, la defensa legal de nuestro Sindicato y de nuestro Secretario General, Napoleón Gómez Urrutia, informó que sigue esperando enfrentar a la PGR en Canadá, y sigue confirmándose que la solicitud de extradición no es más que una clara persecución política indigna y perversa, que no prospera por ilegal.
A ese respecto, cabe señalar que prevalece una profunda y coincidente inconformidad en los partidos Revolucionario Institucional (PRI, presidido por Beatriz Paredes) y de la Revolución Democrática (PRD, en declaraciones de estos días formuladas por el gobernador de Michoacán, Leonel Godoy) por el uso que el gobierno está haciendo de los instrumentos jurídicos para perseguir políticamente a los que no se disciplinan a los dictados de la autoridad, lo cual se considera ilegal y antidemocrático, situación que comparte la persecución contra el compañero Gómez Urrutia, lo cual afecta no sólo las relaciones políticas en el país, sino que constituye una grave infracción al estado de derecho que pregonan hacer valer los personeros de la actual administración pública.
SINDICALISTAS DEL MUNDO. LA LUCHA CONTUNDENTE DE LOS MINEROS MEXICANOS SERÁ LA ANTITOXINA, QUE DESTRUIRÁ EL VENENO DEL ENEMIGO INTEGRADO POR LA EMPRESA GRUPO MÉXICO Y SU ALIADO EL GOBIERNO, Y DEPURARÁ TODA LA INMUNDICIA QUE PREDOMINA EN MEXICO. LAS PRÓXIMAS ETAPAS DE LUCHAS MINERAS MODIFICARÁ LA HISTORIA MEXICANA. EL SINDICATO MINERO, LIDERADO POR NAPOLEÓN GÓMEZ URRUTIA HA RESISTIDO LA EXPRESIÓN MÁS ACABADA DE PERSECUSIÓN POLÍTICA DE DIRIGENTES Y REPRESIÓN DE OBREROS MEXICANOS.
domingo 7 de junio de 2009
martes 2 de junio de 2009
NAPOLEÓN GÓMEZ URRUTIA, OVACIONADO Y REELEGIDO COMO VICEPRESIDENTE MUNDIAL DE LA FITIM
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS, SIDERÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA
--BOLETÍN INFORMATIVO--
50/2009
Martes 2 de junio de 2009—
*Gómez Urrutia, ovacionado y reelegido como Vicepresidente Mundial de la FITIM.
*Apoyo total de esa Organización y sus 25 millones de agremiados a la lucha de los trabajadores mineros mexicanos.
*Se aprobó por unanimidad la propuesta de NGU de penalizar a empresas y gobiernos del mundo por homicidios industriales.
Entre los días 24 y 28 de mayo pasado, la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM, realizó su 32º Congreso Mundial en la ciudad de Gotemburgo, Suecia, renovó su Comité Ejecutivo Mundial, ofreció “un irrestricto apoyo solidario a la justa lucha que los trabajadores mineros mexicanos mantienen contra las persecuciones y agresiones del gobierno de México y de la empresa Grupo México”, y como consecuencia de este respaldo reeligió por unanimidad y aclamación en su cargo de Vicepresidente Mundial de la Organización al compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, líder y organización a quienes los congresistas de todo el mundo tributaron ovaciones y categóricas muestras de solidaridad, por su indoblegable defensa de los intereses sindicales.
Más de 800 delegados procedentes de más de 100 países que cuentan con afiliados a la FITIM, la que a su vez tiene una membresía de más de 25 millones de afiliados, dieron un respaldo total a la lucha de los mineros mexicanos y, paso por paso, escucharon sobre las luchas que se dan en México por la libertad y la autonomía sindical, así como por los derechos obreros, especialmente el derecho de huelga, los cuales pretenden pisotear las actuales autoridades del gobierno encabezadas por Felipe Calderón Hinojosa, en violación a leyes mexicanas y a convenios internacionales.
De las labores y acuerdos tomados en este 32º Congreso Mundial informaron los compañeros Sergio Beltrán Reyes, Secretario del Interior, Exterior y Actas, y Juan Luis Zúñiga Velázquez, Primer Vocal del Consejo General de Vigilancia y Justicia del Sindicato Nacional de Mineros, quienes asistieron con la representación mexicana a la importante reunión sindical mundial.
En este evento, tras años de dirigir a la FITIM, los compañeros Jurgen Peters, de Alemania, y Marcello Malentacchi, de Suecia, dejaron los cargos de Presidente y Secretario General, respectivamente, en medio del aplauso y el apoyo generalizados de los asistentes, y fueron elegidos los compañeros Berthold Huber, de Alemania, y Jyrki Raina, de Finlandia, respectivamente como Presidente y Secretario General de la gran Organización Sindical Mundial.
A los compañeros Peters y Malentacchi, el Sindicato de Mineros de México y su Secretario General, Napoleón Gómez Urrutia, les expresaron su más profundo agradecimiento y solidaridad por la permanente defensa de los derechos y valores de los trabajadores mineros de México, así como por su atenta y aguda acción a favor de los mismos. A los nuevos Dirigentes Huber y Raina, los delegados mexicanos les expresaron el total apoyo de nuestra Organización Nacional para el más fructífero desempeño de sus labores en su primer periodo de cuatro años al frente de la Organización.
El Secretario General saliente, Marcello Malentacchi, ofreció un amplísimo informe de actividades, en el cual, junto con anotar y enjuiciar las situaciones laborales en todos los países del mundo, destacó puntualmente la lucha de los mineros mexicanos desde hace más de tres años.
Abundaron en diversos aspectos de la situación mexicana los compañeros Jerry Fernández, Director Nacional de Steelworkers de Estados Unidos, y Ken Newman, Director Internacional de la misma Organización por Canadá, en todos los casos denunciando cómo el gobierno de México ha atentado contra el Sindicato Minero Mexicano desde 2006, difamando a Napoleón Gómez Urrutia, persiguiéndolo, falsificando documentos, violando la autonomía sindical, incautando fondos de la Organización y asesinando y encarcelando a trabajadores y a líderes sindicales.
El compañero Hoie Atle, Secretario General de los Trabajadores Metalúrgicos de Noruega, quien en enero pasado visitó México, secundó estos pronunciamientos y resaltó la heroicidad tanto de Napoleón Gómez Urrutia como del compañero Juan Linares Montúfar, injusta e ilegalmente encarcelado, en condiciones que lo configuran como preso político del gobierno mexicano.
El compañero Jerry Fernández destacó la unidad de los mineros mexicanos en torno a nuestro Secretario General, Napoleón Gómez Urrutia, y señaló que los Steelworkers están con él y el Sindicato Minero Mexicano en su lucha, hasta que logren ponerlo en la silla que le corresponde, al frente de su Organización Sindical en México.
Ken Newman puso al Sindicato Minero Mexicano y a sus líderes como ejemplo de lucha sindical a nivel mundial, que lleva más de tres años de acción ininterrumpida, criterio que recogió la Resolución final del 32º Congreso sobre este punto, y al repudiar el homicidio industrial de Pasta de Conchos, propuso apoyar plenamente la propuesta de Napoleón Gómez Urrutia de que “se penalice en cada país a las empresas que en complicidad con algunos gobiernos, cometan actos de omisión y negligencia por cuyos efectos se produzcan accidentes y enfermedades laborales”, así como que la FITIM, junto con sus organizaciones afiliadas, mantengan un registro estadístico de los accidentes industriales tanto fatales como no fatales, así como de las enfermedades laborales.
La propuesta de Gómez Urrutia fue aprobada por aclamación por los delegados asistentes, en consideración a que, según reza la Resolución final, los trabajadores “tenemos como único medio de subsistencia nuestra fuerza de trabajo físico e intelectual, nuestro estado de salud es nuestra única reserva, nuestro único capital”, y en virtud de que, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, cada año mueren en el mundo unos dos millones de personas a causa de enfermedades y accidentes de trabajo y eso hace incalculable el sufrimiento causado tanto a los trabajadores como a sus familias por estos eventos. Asimismo, la OIT ha estimado que en términos económicos se pierde el 4% del PIB anual mundial como consecuencia de accidentes y enfermedades laborales.
La FITIM se pronunció enérgicamente contra la versión de muchos empresarios y gobiernos que responsabilizan a los trabajadores de los accidentes de trabajo, ya que “los trabajadores no somos los culpables de los accidentes laborales, somos las víctimas” y es “responsabilidad de los empresarios, como dueños de los medios de producción, ofrecer un medio ambiente y condiciones adecuadas de trabajo, en cuyo caso contrario estarían incurriendo en homicidio industrial en caso de accidentes fatales, causados por negligencia empresarial al no otorgar las adecuadas condiciones y medio ambiente de trabajo”.
En cuatro puntos de Resolución del Congreso, la FITIM expresó su más amplio respaldo a la lucha de los mineros mexicanos, ya que “no son aún escuchados y resueltos sus reclamos”, por lo cual “la FITIM continuará acompañando esta lucha y considera que la solidaridad internacional ha sido un factor de importancia, junto a la unidad de esta Organización”. Igualmente, repudia la FITIM las agresiones y represiones contra el Sindicato Minero Mexicano, y “exhorta al gobierno de México a actuar para evitar males mayores en este conflicto y demostrar que se pueden encontrar soluciones evitando la confrontación y la violencia”. Finalmente señaló la FITIM: “Reiteramos nuestro respaldo al SNTMMSSRM y a su legítimo líder Napoleón Gómez Urrutia y reafirmamos nuestro compromiso de cooperación y apoyo para la solución del conflicto en cuestión”.
--BOLETÍN INFORMATIVO--
50/2009
Martes 2 de junio de 2009—
*Gómez Urrutia, ovacionado y reelegido como Vicepresidente Mundial de la FITIM.
*Apoyo total de esa Organización y sus 25 millones de agremiados a la lucha de los trabajadores mineros mexicanos.
*Se aprobó por unanimidad la propuesta de NGU de penalizar a empresas y gobiernos del mundo por homicidios industriales.
Entre los días 24 y 28 de mayo pasado, la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM, realizó su 32º Congreso Mundial en la ciudad de Gotemburgo, Suecia, renovó su Comité Ejecutivo Mundial, ofreció “un irrestricto apoyo solidario a la justa lucha que los trabajadores mineros mexicanos mantienen contra las persecuciones y agresiones del gobierno de México y de la empresa Grupo México”, y como consecuencia de este respaldo reeligió por unanimidad y aclamación en su cargo de Vicepresidente Mundial de la Organización al compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana, líder y organización a quienes los congresistas de todo el mundo tributaron ovaciones y categóricas muestras de solidaridad, por su indoblegable defensa de los intereses sindicales.
Más de 800 delegados procedentes de más de 100 países que cuentan con afiliados a la FITIM, la que a su vez tiene una membresía de más de 25 millones de afiliados, dieron un respaldo total a la lucha de los mineros mexicanos y, paso por paso, escucharon sobre las luchas que se dan en México por la libertad y la autonomía sindical, así como por los derechos obreros, especialmente el derecho de huelga, los cuales pretenden pisotear las actuales autoridades del gobierno encabezadas por Felipe Calderón Hinojosa, en violación a leyes mexicanas y a convenios internacionales.
De las labores y acuerdos tomados en este 32º Congreso Mundial informaron los compañeros Sergio Beltrán Reyes, Secretario del Interior, Exterior y Actas, y Juan Luis Zúñiga Velázquez, Primer Vocal del Consejo General de Vigilancia y Justicia del Sindicato Nacional de Mineros, quienes asistieron con la representación mexicana a la importante reunión sindical mundial.
En este evento, tras años de dirigir a la FITIM, los compañeros Jurgen Peters, de Alemania, y Marcello Malentacchi, de Suecia, dejaron los cargos de Presidente y Secretario General, respectivamente, en medio del aplauso y el apoyo generalizados de los asistentes, y fueron elegidos los compañeros Berthold Huber, de Alemania, y Jyrki Raina, de Finlandia, respectivamente como Presidente y Secretario General de la gran Organización Sindical Mundial.
A los compañeros Peters y Malentacchi, el Sindicato de Mineros de México y su Secretario General, Napoleón Gómez Urrutia, les expresaron su más profundo agradecimiento y solidaridad por la permanente defensa de los derechos y valores de los trabajadores mineros de México, así como por su atenta y aguda acción a favor de los mismos. A los nuevos Dirigentes Huber y Raina, los delegados mexicanos les expresaron el total apoyo de nuestra Organización Nacional para el más fructífero desempeño de sus labores en su primer periodo de cuatro años al frente de la Organización.
El Secretario General saliente, Marcello Malentacchi, ofreció un amplísimo informe de actividades, en el cual, junto con anotar y enjuiciar las situaciones laborales en todos los países del mundo, destacó puntualmente la lucha de los mineros mexicanos desde hace más de tres años.
Abundaron en diversos aspectos de la situación mexicana los compañeros Jerry Fernández, Director Nacional de Steelworkers de Estados Unidos, y Ken Newman, Director Internacional de la misma Organización por Canadá, en todos los casos denunciando cómo el gobierno de México ha atentado contra el Sindicato Minero Mexicano desde 2006, difamando a Napoleón Gómez Urrutia, persiguiéndolo, falsificando documentos, violando la autonomía sindical, incautando fondos de la Organización y asesinando y encarcelando a trabajadores y a líderes sindicales.
El compañero Hoie Atle, Secretario General de los Trabajadores Metalúrgicos de Noruega, quien en enero pasado visitó México, secundó estos pronunciamientos y resaltó la heroicidad tanto de Napoleón Gómez Urrutia como del compañero Juan Linares Montúfar, injusta e ilegalmente encarcelado, en condiciones que lo configuran como preso político del gobierno mexicano.
El compañero Jerry Fernández destacó la unidad de los mineros mexicanos en torno a nuestro Secretario General, Napoleón Gómez Urrutia, y señaló que los Steelworkers están con él y el Sindicato Minero Mexicano en su lucha, hasta que logren ponerlo en la silla que le corresponde, al frente de su Organización Sindical en México.
Ken Newman puso al Sindicato Minero Mexicano y a sus líderes como ejemplo de lucha sindical a nivel mundial, que lleva más de tres años de acción ininterrumpida, criterio que recogió la Resolución final del 32º Congreso sobre este punto, y al repudiar el homicidio industrial de Pasta de Conchos, propuso apoyar plenamente la propuesta de Napoleón Gómez Urrutia de que “se penalice en cada país a las empresas que en complicidad con algunos gobiernos, cometan actos de omisión y negligencia por cuyos efectos se produzcan accidentes y enfermedades laborales”, así como que la FITIM, junto con sus organizaciones afiliadas, mantengan un registro estadístico de los accidentes industriales tanto fatales como no fatales, así como de las enfermedades laborales.
La propuesta de Gómez Urrutia fue aprobada por aclamación por los delegados asistentes, en consideración a que, según reza la Resolución final, los trabajadores “tenemos como único medio de subsistencia nuestra fuerza de trabajo físico e intelectual, nuestro estado de salud es nuestra única reserva, nuestro único capital”, y en virtud de que, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, cada año mueren en el mundo unos dos millones de personas a causa de enfermedades y accidentes de trabajo y eso hace incalculable el sufrimiento causado tanto a los trabajadores como a sus familias por estos eventos. Asimismo, la OIT ha estimado que en términos económicos se pierde el 4% del PIB anual mundial como consecuencia de accidentes y enfermedades laborales.
La FITIM se pronunció enérgicamente contra la versión de muchos empresarios y gobiernos que responsabilizan a los trabajadores de los accidentes de trabajo, ya que “los trabajadores no somos los culpables de los accidentes laborales, somos las víctimas” y es “responsabilidad de los empresarios, como dueños de los medios de producción, ofrecer un medio ambiente y condiciones adecuadas de trabajo, en cuyo caso contrario estarían incurriendo en homicidio industrial en caso de accidentes fatales, causados por negligencia empresarial al no otorgar las adecuadas condiciones y medio ambiente de trabajo”.
En cuatro puntos de Resolución del Congreso, la FITIM expresó su más amplio respaldo a la lucha de los mineros mexicanos, ya que “no son aún escuchados y resueltos sus reclamos”, por lo cual “la FITIM continuará acompañando esta lucha y considera que la solidaridad internacional ha sido un factor de importancia, junto a la unidad de esta Organización”. Igualmente, repudia la FITIM las agresiones y represiones contra el Sindicato Minero Mexicano, y “exhorta al gobierno de México a actuar para evitar males mayores en este conflicto y demostrar que se pueden encontrar soluciones evitando la confrontación y la violencia”. Finalmente señaló la FITIM: “Reiteramos nuestro respaldo al SNTMMSSRM y a su legítimo líder Napoleón Gómez Urrutia y reafirmamos nuestro compromiso de cooperación y apoyo para la solución del conflicto en cuestión”.
lunes 1 de junio de 2009
DISCURSO DE JAVIER ZÚÑIGA GARCÍA, SECRETARIO DEL TRABAJO DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL SINDICATO NACIONAL MINERO DE MÉXICO, EN LA CONMEMORACIÓN DE CANANEA
PALABRAS DEL COMPAÑERO JAVIER ZÚÑIGA GARCÍA, SECRETARIO DE TRABAJO DEL COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL DEL SINDICATO NACIONAL DE MINEROS, CON LA REPRESENTACIÓN DEL COMPAÑERO NAPOLEÓN GÓMEZ URRUTIA, SECRETARIO GENERAL, EN EL ACTO DE RECORDACIÓN LUCTUOSA Y HOMENAJE A LOS HÉROES Y MÁRTIRES DE LA HUELGA DE CANANEA DE 1906, EFECTUADO EL 1º DE JUNIO DE 2009 EN LA CIUDAD DE CANANEA, SONORA.
Hoy, primero de junio, compañeros, es un día de tragedia pero también de gloria para nosotros. Hoy se cumplen 103 años de la gesta heroica de los mineros de Cananea, cuando nuestros ancestros trabajadores de aquí se lanzaron a la huelga y fueron masacrados por la dictadura de Porfirio Díaz, por el solo hecho de exigir mínimas pero dignas condiciones de trabajo y salario. Aquel de entonces fue un brutal y vil atentado a las vidas y a la condición de trabajadores libres de aquellos compañeros de Cananea, que pugnaban por ser tratados como seres humanos, ya no como esclavos u hombres de segunda clase. Fue una demostración clara de la complicidad entre un gobierno enemigo del pueblo y una empresa voraz que no se tentó el corazón para asesinar a trabajadores. Fue, asimismo, la muestra más despreciable del sometimiento servil del gobierno del dictador Díaz a los empresarios extranjeros que explotaban sin ninguna misericordia a los mineros mexicanos. Pero también fue una muestra esplendorosa de la resistencia y la dignidad minera.
Hoy se repiten algunas circunstancias de aquél ayer. Pero los trabajadores de hoy tenemos a un Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos, que encabeza un gran líder como el compañero Napoleón Gómez Urrutia, quien ha dado pruebas totales de valor, integridad y lealtad a la causa de los mineros, quien con su acción ha impedido que fuera descabezado nuestro Sindicato y aplastada la dignidad minera mexicana.
Aquellos eran otros tiempos. Según los datos históricos, fueron más de cinco mil trabajadores mexicanos los que se levantaron en huelga el primero de junio de 1906. Después de dos estremecedores días de huelga fueron asesinados 23 trabajadores y 22 fueron heridos, así como 50 detenidos, a la vez que se implantaba una situación de terror y represión a sangre y fuego, que provocó que cientos de los perseguidos emigraran a otras partes.
Pero ¿qué es lo que planteaban los mineros de Cananea en un memorandum dirigido al dueño de la mina, que éste rechazó indignado, y que provocó tal monstruosa represión?
“1. Queda el pueblo obrero declarado en huelga.
“2. El pueblo obrero se obliga a trabajar sobre las condiciones siguientes:
“I. La destitución del empleo del mayordomo Luis (Nivel 19).
“II. El mínimo sueldo del obrero será cinco pesos, con ocho horas de trabajo.
“III. En todos los trabajos de la Cananea Consolidated Copper Company, se ocuparán el 75% de mexicanos y el 25% de extranjeros, teniendo los primeros las mismas aptitudes que los segundos.
“IV. Poner hombres al cuidado de las jaulas, que tengan nobles sentimientos para evitar toda clase de irritación.
“V. Todo mexicano, en los trabajos de esta negociación, tendrá derecho a ascenso, según se lo permitan sus aptitudes”.
A esas mínimas demandas la empresa respondió que eran peticiones “absurdas”. Pero además, expresó la amenaza de suspender la explotación de la mina y dejar arbitrariamente sin trabajo a los obreros y empleados de la empresa. Igual que hoy amenaza Germán Larrea, el dueño de Grupo México, cuando dice que se irá con su capital a otra parte y cuando le ordenó a la obediente y corrupta Junta Federal de Conciliación y Arbitraje que decretara la terminación de las relaciones de trabajo aquí en Cananea, que por nuestra unidad y acciones legales hemos impedido.
Esa empresa extranjera, cuyo dueño era el coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, contrataba a trabajadores norteamericanos y les daba los puestos de trabajo mejor remunerados, en tanto que a los mexicanos insultantemente los relegaba a simples peones mal pagados. Otros elementos de la situación eran los bajos salarios y los malos tratos que los trabajadores mexicanos recibían del personal norteamericano y de algunos capataces, así como la negativa rotunda del dueño de la mina a aprobar el aumento de salarios y la reducción de las horas de trabajo. Pero también su negativa a ceder su facultad de designar a los capataces o mayordomos de entre aquellos individuos que le merecieran confianza, lo mismo que mantener las preferencias existentes a favor de trabajadores extranjeros. Todas estas fueron la causa de que los obreros se lanzaran a la huelga aquel 1º de junio.
Los dos principales dirigentes del movimiento de huelga fueron los trabajadores Manuel M. Diéguez, Esteban Baca Calderón y Juan José Ríos, pero junto con ellos estuvo el tamaulipeco Lázaro Gutiérrez de Lara, quien sin ser minero, sino adherente del Partido Liberal de Ricardo Flores Magón, había llegado a Cananea para exaltar el espíritu cívico de los trabajadores, exhortándolos a luchar hasta morir.
El dueño de la mina, William C. Green, incluso llegó a presumir los altos sueldos que aquí se pagaban a los obreros, que según dijo, eran muy altos, alegando que siempre se había negado a reducirlos porque, afirmó hipócritamente, “ustedes muy bien saben que siempre he tenido, como tengo, mucho orgullo y satisfacción personal por el bienestar y prosperidad de Cananea”, y pretendió además que los obreros le reconocieran su generosidad para con ellos. Cuando en rigor sucedía que los mineros de Estados Unidos, como hoy mismo ocurre, tienen sueldos muy superiores a los mexicanos. Aquellas son palabras que se repiten el día de hoy, en boca de los empresarios dueños actuales de las instalaciones de la mina de Cananea. Los mineros de 1906 no se dejaron engañar por tales mezquindades y se fueron a la huelga. Los mineros de hoy nunca nos dejaremos engañar por los ofrecimientos viles y mezquinos del Grupo México y nos mantenemos en huelga.
Otra diferencia con aquél tiempo, compañeros, es que ya no hay entre nosotros trabajadores norteamericanos que nos discriminen aquí en Cananea, en obediencia al dueño norteamericano de la empresa, pero Grupo México ha pretendido crear sindicatos blancos, tanto en Cananea como en otras partes, para destruir los contratos colectivos de trabajo y para imponernos el collar de una nueva esclavitud laboral. Los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de México tenemos en los iguales a nosotros de Estados Unidos y Canadá, los Steelworkers, y en la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM, así como en numerosas organizaciones sindicales de muchas otras partes del mundo, que representan en conjunto a más de 200 millones de trabajadores, a leales aliados que se solidarizan con nosotros y nos apoyan política, moral y económicamente. En 1906 no pudo haber, lamentablemente, una solidaridad internacional como la de hoy.
Pero no sólo eso, sino que los metalúrgicos de Estados Unidos son nuestros aliados por su asistencia en materia de seguridad industrial y protección de nuestra salud y la de nuestras familias, como quedó demostrado con el Grupo Trinacional de expertos en salud laboral convocados por la FITIM, que realizó una investigación aquí en Cananea en octubre de 2007, y llegó a conclusiones que apoyan nuestra gran demanda de esta huelga, que es la de establecer condiciones de seguridad industrial que protejan nuestras vidas y salud.
Pero no nos creamos, compañeros, que la situación de entonces ya fue superada. Es cierto que el país cambió con la Revolución Mexicana, que este movimiento popular impuso una nueva Constitución y una Ley Federal del Trabajo cuyo objetivo es tutelar los intereses de los trabajadores y que, por ello, los obreros tenemos una forma de defensa legal ante los patrones en la propia ley, que los compañeros de aquel entonces no tuvieron. En aquel entonces, por el contrario, el Código Penal de 1872 prohibía, considerándolo un delito que ameritaba prisión, toda huelga o hacer cualquier movimiento para elevar los salarios.
También es cierto que nuestra actual huelga en Cananea ya no es contra un patrón extranjero, la Cananea Consolidated Copper Company, propiedad del mencionado coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, sino que es de un nacido en México, pero igual de abusivo, aventurero y rapaz, o más, que el de hace un siglo. Un perfumado dueño de caballos pura sangre, Germán Larrea Mota Velasco, es la nueva versión del rudo y cruel coronel Green, pero el de hoy iguala o supera en maldad y en perversidad al de ayer, pues si no fuera así ya se hubiera resuelto con justicia para nosotros los trabajadores, nuestra actual huelga que ya cumple 22 meses de duración, lo mismo que las huelgas de la Sección 201 de Sombrerete, Zacatecas, y de la Sección 17 de Taxco, Guerrero, sumiendo en la incertidumbre económica a los mineros y a sus familias, y postrando la economía de estas ciudades.
El coronel Green no tenía como servil sirviente a un secretario del Trabajo a su servicio, llamado Javier Lozano Alarcón, o a un abogado suyo como secretario de Gobernación, pero tuvo a un gobernador sonorense igualmente cobarde e imbécil como Rafael Izábal, quien toleró y apoyó la entrada de 275 soldados norteamericanos de Arizona bajo el mando del coronel Thomas Rinning, que en dos o tres días aplastó a sangre y fuego la huelga de
Hoy, primero de junio, compañeros, es un día de tragedia pero también de gloria para nosotros. Hoy se cumplen 103 años de la gesta heroica de los mineros de Cananea, cuando nuestros ancestros trabajadores de aquí se lanzaron a la huelga y fueron masacrados por la dictadura de Porfirio Díaz, por el solo hecho de exigir mínimas pero dignas condiciones de trabajo y salario. Aquel de entonces fue un brutal y vil atentado a las vidas y a la condición de trabajadores libres de aquellos compañeros de Cananea, que pugnaban por ser tratados como seres humanos, ya no como esclavos u hombres de segunda clase. Fue una demostración clara de la complicidad entre un gobierno enemigo del pueblo y una empresa voraz que no se tentó el corazón para asesinar a trabajadores. Fue, asimismo, la muestra más despreciable del sometimiento servil del gobierno del dictador Díaz a los empresarios extranjeros que explotaban sin ninguna misericordia a los mineros mexicanos. Pero también fue una muestra esplendorosa de la resistencia y la dignidad minera.
Hoy se repiten algunas circunstancias de aquél ayer. Pero los trabajadores de hoy tenemos a un Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos, que encabeza un gran líder como el compañero Napoleón Gómez Urrutia, quien ha dado pruebas totales de valor, integridad y lealtad a la causa de los mineros, quien con su acción ha impedido que fuera descabezado nuestro Sindicato y aplastada la dignidad minera mexicana.
Aquellos eran otros tiempos. Según los datos históricos, fueron más de cinco mil trabajadores mexicanos los que se levantaron en huelga el primero de junio de 1906. Después de dos estremecedores días de huelga fueron asesinados 23 trabajadores y 22 fueron heridos, así como 50 detenidos, a la vez que se implantaba una situación de terror y represión a sangre y fuego, que provocó que cientos de los perseguidos emigraran a otras partes.
Pero ¿qué es lo que planteaban los mineros de Cananea en un memorandum dirigido al dueño de la mina, que éste rechazó indignado, y que provocó tal monstruosa represión?
“1. Queda el pueblo obrero declarado en huelga.
“2. El pueblo obrero se obliga a trabajar sobre las condiciones siguientes:
“I. La destitución del empleo del mayordomo Luis (Nivel 19).
“II. El mínimo sueldo del obrero será cinco pesos, con ocho horas de trabajo.
“III. En todos los trabajos de la Cananea Consolidated Copper Company, se ocuparán el 75% de mexicanos y el 25% de extranjeros, teniendo los primeros las mismas aptitudes que los segundos.
“IV. Poner hombres al cuidado de las jaulas, que tengan nobles sentimientos para evitar toda clase de irritación.
“V. Todo mexicano, en los trabajos de esta negociación, tendrá derecho a ascenso, según se lo permitan sus aptitudes”.
A esas mínimas demandas la empresa respondió que eran peticiones “absurdas”. Pero además, expresó la amenaza de suspender la explotación de la mina y dejar arbitrariamente sin trabajo a los obreros y empleados de la empresa. Igual que hoy amenaza Germán Larrea, el dueño de Grupo México, cuando dice que se irá con su capital a otra parte y cuando le ordenó a la obediente y corrupta Junta Federal de Conciliación y Arbitraje que decretara la terminación de las relaciones de trabajo aquí en Cananea, que por nuestra unidad y acciones legales hemos impedido.
Esa empresa extranjera, cuyo dueño era el coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, contrataba a trabajadores norteamericanos y les daba los puestos de trabajo mejor remunerados, en tanto que a los mexicanos insultantemente los relegaba a simples peones mal pagados. Otros elementos de la situación eran los bajos salarios y los malos tratos que los trabajadores mexicanos recibían del personal norteamericano y de algunos capataces, así como la negativa rotunda del dueño de la mina a aprobar el aumento de salarios y la reducción de las horas de trabajo. Pero también su negativa a ceder su facultad de designar a los capataces o mayordomos de entre aquellos individuos que le merecieran confianza, lo mismo que mantener las preferencias existentes a favor de trabajadores extranjeros. Todas estas fueron la causa de que los obreros se lanzaran a la huelga aquel 1º de junio.
Los dos principales dirigentes del movimiento de huelga fueron los trabajadores Manuel M. Diéguez, Esteban Baca Calderón y Juan José Ríos, pero junto con ellos estuvo el tamaulipeco Lázaro Gutiérrez de Lara, quien sin ser minero, sino adherente del Partido Liberal de Ricardo Flores Magón, había llegado a Cananea para exaltar el espíritu cívico de los trabajadores, exhortándolos a luchar hasta morir.
El dueño de la mina, William C. Green, incluso llegó a presumir los altos sueldos que aquí se pagaban a los obreros, que según dijo, eran muy altos, alegando que siempre se había negado a reducirlos porque, afirmó hipócritamente, “ustedes muy bien saben que siempre he tenido, como tengo, mucho orgullo y satisfacción personal por el bienestar y prosperidad de Cananea”, y pretendió además que los obreros le reconocieran su generosidad para con ellos. Cuando en rigor sucedía que los mineros de Estados Unidos, como hoy mismo ocurre, tienen sueldos muy superiores a los mexicanos. Aquellas son palabras que se repiten el día de hoy, en boca de los empresarios dueños actuales de las instalaciones de la mina de Cananea. Los mineros de 1906 no se dejaron engañar por tales mezquindades y se fueron a la huelga. Los mineros de hoy nunca nos dejaremos engañar por los ofrecimientos viles y mezquinos del Grupo México y nos mantenemos en huelga.
Otra diferencia con aquél tiempo, compañeros, es que ya no hay entre nosotros trabajadores norteamericanos que nos discriminen aquí en Cananea, en obediencia al dueño norteamericano de la empresa, pero Grupo México ha pretendido crear sindicatos blancos, tanto en Cananea como en otras partes, para destruir los contratos colectivos de trabajo y para imponernos el collar de una nueva esclavitud laboral. Los trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de México tenemos en los iguales a nosotros de Estados Unidos y Canadá, los Steelworkers, y en la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas, FITIM, así como en numerosas organizaciones sindicales de muchas otras partes del mundo, que representan en conjunto a más de 200 millones de trabajadores, a leales aliados que se solidarizan con nosotros y nos apoyan política, moral y económicamente. En 1906 no pudo haber, lamentablemente, una solidaridad internacional como la de hoy.
Pero no sólo eso, sino que los metalúrgicos de Estados Unidos son nuestros aliados por su asistencia en materia de seguridad industrial y protección de nuestra salud y la de nuestras familias, como quedó demostrado con el Grupo Trinacional de expertos en salud laboral convocados por la FITIM, que realizó una investigación aquí en Cananea en octubre de 2007, y llegó a conclusiones que apoyan nuestra gran demanda de esta huelga, que es la de establecer condiciones de seguridad industrial que protejan nuestras vidas y salud.
Pero no nos creamos, compañeros, que la situación de entonces ya fue superada. Es cierto que el país cambió con la Revolución Mexicana, que este movimiento popular impuso una nueva Constitución y una Ley Federal del Trabajo cuyo objetivo es tutelar los intereses de los trabajadores y que, por ello, los obreros tenemos una forma de defensa legal ante los patrones en la propia ley, que los compañeros de aquel entonces no tuvieron. En aquel entonces, por el contrario, el Código Penal de 1872 prohibía, considerándolo un delito que ameritaba prisión, toda huelga o hacer cualquier movimiento para elevar los salarios.
También es cierto que nuestra actual huelga en Cananea ya no es contra un patrón extranjero, la Cananea Consolidated Copper Company, propiedad del mencionado coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, sino que es de un nacido en México, pero igual de abusivo, aventurero y rapaz, o más, que el de hace un siglo. Un perfumado dueño de caballos pura sangre, Germán Larrea Mota Velasco, es la nueva versión del rudo y cruel coronel Green, pero el de hoy iguala o supera en maldad y en perversidad al de ayer, pues si no fuera así ya se hubiera resuelto con justicia para nosotros los trabajadores, nuestra actual huelga que ya cumple 22 meses de duración, lo mismo que las huelgas de la Sección 201 de Sombrerete, Zacatecas, y de la Sección 17 de Taxco, Guerrero, sumiendo en la incertidumbre económica a los mineros y a sus familias, y postrando la economía de estas ciudades.
El coronel Green no tenía como servil sirviente a un secretario del Trabajo a su servicio, llamado Javier Lozano Alarcón, o a un abogado suyo como secretario de Gobernación, pero tuvo a un gobernador sonorense igualmente cobarde e imbécil como Rafael Izábal, quien toleró y apoyó la entrada de 275 soldados norteamericanos de Arizona bajo el mando del coronel Thomas Rinning, que en dos o tres días aplastó a sangre y fuego la huelga de
Cananea. Junto con militares de la dictadura el soldadote gringo apresó a Manuel M. Diéguez y a Esteban Baca Calderón y los remitió a la pavorosa cárcel del Porfiriato de San Juan de Ulúa en el puerto de Veracruz, donde sufrieron con toda dignidad varios años de encierro y vejaciones hasta que la Revolución de 1910 los liberó. Incluso Manuel M. Diéguez se sumó entonces a las fuerzas revolucionarias del sonorense Álvaro Obregón, donde llegó a ascender a general por sus méritos en combate. Y Esteban Baca Calderón se convirtió posteriormente en un gran impulsor del sindicalismo mexicano. Ellos no se acobardaron ante la prisión ni se vendieron al enemigo de clase.
Como vemos, compañeros, algún argumento patronal de entonces es muy parecido a los de hoy de Grupo México de Germán Larrea. Por ejemplo, el de que los mineros de Cananea ganan mucho dinero y la empresa no está en condiciones de aumentar tales ingresos.
Lo que entonces ni siquiera pudieron tener en cuenta los mineros de Cananea, fueron las condiciones de extrema inseguridad en que siempre han estado las instalaciones de la mina, pero a cambio sufrían a capataces crueles y arrogantes contra los mexicanos. La meta de los huelguistas de entonces era más humilde pero igual de importante para ese momento, que fue exigir la jornada diaria de ocho horas, que después se elevó a mandato legal en la Constitución y en la Ley Federal del Trabajo, así como un salario diario de cinco pesos. Los mineros en huelga portaron en 1906 como símbolos la bandera de México y un estandarte con un billete de cinco pesos, la cantidad demandada como salario mínimo.
El movimiento de huelga de Cananea de 1906 fue salvajemente reprimido, pero dejó como herencia para el futuro, una Revolución y una Constitución. Con su valor y resistencia aquellos mineros de Cananea crearon una nueva nación, que ahora se está viendo traicionada desde el gobierno servil a los empresarios voraces, contra cuyos abusos estamos luchando, bajo el liderazgo del compañero Napoleón Gómez Urrutia, como secretario General de nuestro Gran Sindicato Nacional de Mineros, que el próximo 11 de julio cumplirá 75 años de existencia y lucha por los intereses de los trabajadores mineros.
Nuestra huelga actual no será derrotada porque nosotros los trabajadores y el Sindicato Nacional de Mineros tenemos memoria y aprendimos aquella experiencia de hace 103 años, y porque hemos madurado para acogernos a una Ley Laboral que entonces ni siquiera existía. Pues ustedes saben que a pesar de todas las trampas legales que los abogados patronales y el gobierno federal aplican hoy, esa Ley impide que Germán Larrea entre a saco contra nosotros y nos esclavice. A diferencia de entonces, y esta es una enseñanza que nos legaron aquellos luchadores obreros sindicalistas, hoy no permitiremos que se nos aplaste, pero si llega a ser necesario enfrentaremos cualquier violencia con la valentía y el honor de trabajadores dignos, conducta de que hicieron gala los compañeros que hace 103 años se lanzaron a la huelga sin escatimar enjundia y dignidad.
La lucha contra la represión de hace un siglo, en la que tomaron parte más de cinco mil trabajadores, que se defendieron con piedras y palos, y en que fueron asesinados esos 23 trabajadores desarmados, y 22 más fueron heridos por fuerzas armadas y mercenarias enviadas por el gobernador de Sonora, Rafael Izábal, bajo el mando de un gorila castrense llamado Luis E. Torres, y por rangers norteamericanos de Arizona comandados por ese tal coronel Thomas Rinning, con la aprobación cómplice del gobierno de Porfirio Díaz, en clara traición a la soberanía patria, ha sido considerada por todos los hombres de bien del mundo y por los historiadores mexicanos y extranjeros, como una de las justas explosiones sociales que antecedieron y fueron una de las causas de la gran Revolución Social de 1910.
La historia de aquellos días nos dice que después de la huelga de Cananea, se produjo, apenas un año después, la huelga de los obreros textiles de Río Blanco, Veracruz, donde los trabajadores fueron también sádicamente reprimidos y asesinados. Pero junto con estas explosiones, hubo muchas más que marcaron el signo de la dictadura criminal de Porfirio Díaz, como en 1891 la de Tomochic, Chihuahua, en la Sierra Tarahumara. Todas esas acciones represoras, y muchas más que entonces ocurrieron, han sido repetidamente condenadas por la historia, como igualmente lo serán las represiones y agresiones del gobierno actual contra los mineros y contra nuestro Sindicato.
A pesar de que fue bestialmente reprimida la heroica huelga de Cananea, ella fue una epopeya, un acontecimiento glorioso de la entonces naciente clase obrera mexicana. Bien dijo el gran periodista libertario Ricardo Flores Magón: “¿Qué espantoso crimen habían cometido los mineros para ser cazados como bestias salvajes? Un crimen realmente muy grande, un monstruoso crimen: el de reclamar su derecho con las manos vacías. Ese es el crimen de los pueblos sometidos y esclavos. Ese es el crimen que expía el pueblo mexicano desde hace más de treinta años”.
Hoy, compañeros, de ninguna manera estamos en esta lucha con las manos vacías, como describió dolorosamente Flores Magón a nuestros ancestros mineros. Tenemos un Gran Sindicato que está con nosotros, un gran Líder Nacional como el compañero Napoleón Gómez Urrutia, que encabeza nuestra lucha, y una Ley del Trabajo que estamos haciendo valer a cada paso del conflicto que nos envuelve.
Con su rebelión contra la injusticia social en Cananea, los trabajadores mexicanos empezaron a despertar de un largo olvido y postración social. Los obreros de hoy, compañeros, hemos aprendido la gran lección de valor y entereza de los mineros huelguistas de 1906. No nos doblegarán ni nos vencerán. Estamos en el lado correcto de la historia, como lo estuvieron los compañeros mineros de 1906, pero ahora junto con el compañero Napoleón Gómez Urrutia, el Sindicato Nacional de Mineros y ese siglo de experiencia colectiva que nos llevarán al triunfo. No lo dudemos, compañeros.
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DISCURO DE JAVIER ZÚÑIGA GARCÍA EN CANANEA
A MÁS DE UN SIGLO DE LA HUELGA DE CANANEA SIGUE LA LUCHA POR NUESTROS DERECHOS OBREROS
SINDICATO NACIONAL DE TRABAJADORES MINEROS, METALÚRGICOS, SIDERÚRGICOS Y SIMILARES DE LA REPÚBLICA MEXICANA
--BOLETÍN INFORMATIVO—
49/2009
Lunes 1º de junio de 2009
*A más de un siglo de la Huelga de Cananea sigue la lucha por nuestros derechos obreros.
*La gesta de los trabajadores de entonces no será olvidada con sus acciones por los de hoy.
*La empresa del coronel Green y la de Germán Larrea, tan rapaces y abusivas una como la otra.
Los trabajadores mineros y metalúrgicos de Cananea, y representaciones de todo el Sindicato Nacional de Mineros, se reunieron hoy 1º de junio en la ciudad sonorense, en un emocionado recuerdo de la gesta trágica pero también gloriosa y heroica, del movimiento de Cananea de 1906 en que, masacrados despiadadamente por fuerzas armadas nacionales y “rangers” norteamericanos, más de cinco mil trabajadores de aquel entonces se lanzaron a una huelga que entonces no amparaba ley alguna, sino que el deseo de justicia y la desesperación la hicieron estallar.
Hoy hace 103 años fueron asesinados, tras una muy cruenta represión, 23 mineros, 22 más fueron heridos y otros 50 fueron detenidos, a la vez que centenares de obreros tuvieron que huir ante la violencia desatada por las fuerzas militares del Porfiriato y de Arizona, EU. Aquella huelga fue reprimida a sangre y fuego. Pero en medio de la tragedia, lo más sobresaliente fue el espíritu indómito de que hicieron gala los trabajadores en busca de elementales mejorías laborales, ya que sus demandas principales fueron acortar la jornada diaria de trabajo a 8 horas y exigir un sueldo mínimo de 5 pesos, así como que cesara la discriminación de los mexicanos a favor de los extranjeros que contrataba la empresa norteamericana Cananea Consolidated Copper Company, propiedad del coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, favoreciéndolos con situaciones muy por arriba de las bajísimas retribuciones e inhumanas condiciones de trabajo que daba como limosna a los trabajadores mexicanos.
Fue la gesta de Cananea un elemento precursor fundamental de la Revolución Social de 1917, pues por ella fue posible, posteriormente al movimiento armado, establecer la jornada laboral de 8 horas diarias y crear el concepto de salario mínimo en las leyes de México. A esa huelga se sumaron muchos otros movimientos de protesta e inconformidad sociales, también reprimidos con sadismo por la dictadura de Porfirio Díaz, que para entonces ya detentaba el poder por más de 30 años, y hacía valer su célebre frase de “mátalos en caliente”.
Los trabajadores actuales de Cananea rindieron su homenaje, en una intensa jornada de recordación y veneración, a los trabajadores huelguistas de entonces, que se inició con una entrevista de radio a las 8:00 horas por la estación local más importante, del compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del Sindicato Nacional de Mineros, en la cual expresó la similitud de las luchas de los mineros de Cananea en 1906 y en 2009, y nuestra obligación actual de asumir con valentía los retos de la presente lucha.
Entre los diversos oradores en el acto, efectuado en las instalaciones en huelga de ese centro de trabajo, hizo uso de la palabra, en representación del propio Napoleón Gómez Urrutia y del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato, el compañero Javier Zúñiga García, Secretario de Trabajo de la Organización, quien señaló cómo los trabajadores huelguistas de la Cananea de entonces sembraron la semilla de una Revolución e hicieron posible una nueva Constitución, abriendo el camino para crear una nueva Nación.
La Revolución, la Constitución y la Nación, agregó, ahora se están viendo traicionadas y pisoteadas desde el gobierno de derecha, servil a los empresarios voraces, contra cuyos abusos e ilegalidades de tipo fascista lucha enérgicamente, ya hace más de tres años, el Sindicato Minero y sus trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos, con el liderazgo del compañero Napoleón Gómez Urrutia, y se mantiene a pie firme en los dos años de huelga tanto en Cananea, Sonora, como en Sombrerete, Zacatecas, y en Taxco, Guerrero. Esta de hoy, dijeron los oradores, es una nueva gesta de la resistencia obrera de los mineros, de dureza similar a la de nuestros iguales de hace 103 años.
Los paralelismos entre las situaciones de 1906 y 2009 estuvieron presentes en la ceremonia de los trabajadores, a la cual asistieron representaciones de la inmensa mayoría de las Secciones Sindicales del país, así como de la sociedad civil y de otras agrupaciones de trabajadores.
Sergio Tolano Lizárraga, Secretario General de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Mineros, de Cananea, hizo ver cómo la empresa del coronel Green afirmaba hipócritamente que los sueldos de los trabajadores de Cananea eran muy altos y él siempre se había negado a reducirlos, porque, según decía, “ustedes saben muy bien que siempre he tenido mucho orgullo y satisfacción personal por el bienestar y prosperidad de Cananea”, lo cual no le impidió masacrar a los obreros. Señaló Tolano Lizárraga cómo hoy la empresa Grupo México de Germán Larrea Mota Velasco, alega que paga salarios muy altos a los mineros de Cananea y se manifiesta también hipócritamente por el bienestar de Cananea y sus trabajadores, lo cual no le ha impedido amenazar a los trabajadores en huelga con la violencia armada. Por lo cual es pura hipocresía su afán por el bienestar de Cananea, indicó, sólo es una falsedad pues, sobre todo, se niega a atender la justa demanda obrera de que se establezcan condiciones reales de protección industrial y de la salud de los trabajadores, que es el reclamo básico de los mineros en huelga.
Javier Zúñiga García, a su vez, convocó a no creernos que la situación de hace 103 años ya fue superada. Si bien ya no es extranjera la empresa que explota los yacimientos de cobre de Cananea, sino una empresa concesionada privada del país, su explotación del trabajo humano es también voraz y abusiva. El dueño de hoy, señaló Zúñiga García, ya no es extranjero, pero es igual de abusivo, perverso, aventurero y rapaz, o más, que el de hace un siglo. “Si no fuera así, precisó el Secretario de Trabajo del Sindicato, ya se hubieran resuelto con justicia para nosotros los trabajadores, nuestras huelgas que ya cumplieron 22 meses de duración, igual en Cananea que en Sombrerete y en Taxco, que han sumido en la penuria económica a los mineros y a sus familias y han postrado la economía de estas tres ciudades, por la ceguera y la perversidad de Grupo México”.
Hubo acuerdo unánime de los asistentes cuando se dijo que nuestra actual huelga no será derrotada, porque nosotros los trabajadores y el Sindicato Nacional de Mineros, encabezado por el compañero Napoleón Gómez Urrutia, tenemos memoria y aprendimos aquella experiencia de hace 103 años, y porque hemos madurado y nos acogemos a una Ley Laboral que entonces ni siquiera existía. Y a pesar de todas las trampas legales que los abogados patronales y el gobierno federal aplican hoy, esa Ley y jueces honestos impiden que Germán Larrea, que se siente “el nuevo coronel Green”, entre a saco contra nosotros y contra nuestros derechos. “No permitiremos que se nos aplaste, pero si llegara a ser necesario enfrentarnos a cualquier violencia con la valentía y el honor de trabajadores dignos, responderemos con la misma conducta que demostraron tener los compañeros que hace 103 años se lanzaron a la huelga sin escatimar enjundia ni dignidad”.
“No estamos hoy con las manos vacías, como desgraciadamente sí lo estuvieron nuestros compañeros de clase de hace un siglo, a quienes asistían la justicia y la razón y su valentía armada sólo de piedras y palos. Hoy nos asisten la justicia y la razón, pero también la ley, y un gran apoyo nacional e internacional de agrupaciones sindicales, que en el mundo suman a más 400 millones de trabajadores. Sabemos que estamos al lado de la historia, como los de 1906, y venceremos en esta lucha”, concluyó.
--BOLETÍN INFORMATIVO—
49/2009
Lunes 1º de junio de 2009
*A más de un siglo de la Huelga de Cananea sigue la lucha por nuestros derechos obreros.
*La gesta de los trabajadores de entonces no será olvidada con sus acciones por los de hoy.
*La empresa del coronel Green y la de Germán Larrea, tan rapaces y abusivas una como la otra.
Los trabajadores mineros y metalúrgicos de Cananea, y representaciones de todo el Sindicato Nacional de Mineros, se reunieron hoy 1º de junio en la ciudad sonorense, en un emocionado recuerdo de la gesta trágica pero también gloriosa y heroica, del movimiento de Cananea de 1906 en que, masacrados despiadadamente por fuerzas armadas nacionales y “rangers” norteamericanos, más de cinco mil trabajadores de aquel entonces se lanzaron a una huelga que entonces no amparaba ley alguna, sino que el deseo de justicia y la desesperación la hicieron estallar.
Hoy hace 103 años fueron asesinados, tras una muy cruenta represión, 23 mineros, 22 más fueron heridos y otros 50 fueron detenidos, a la vez que centenares de obreros tuvieron que huir ante la violencia desatada por las fuerzas militares del Porfiriato y de Arizona, EU. Aquella huelga fue reprimida a sangre y fuego. Pero en medio de la tragedia, lo más sobresaliente fue el espíritu indómito de que hicieron gala los trabajadores en busca de elementales mejorías laborales, ya que sus demandas principales fueron acortar la jornada diaria de trabajo a 8 horas y exigir un sueldo mínimo de 5 pesos, así como que cesara la discriminación de los mexicanos a favor de los extranjeros que contrataba la empresa norteamericana Cananea Consolidated Copper Company, propiedad del coronel y aventurero norteamericano William C. Greene, favoreciéndolos con situaciones muy por arriba de las bajísimas retribuciones e inhumanas condiciones de trabajo que daba como limosna a los trabajadores mexicanos.
Fue la gesta de Cananea un elemento precursor fundamental de la Revolución Social de 1917, pues por ella fue posible, posteriormente al movimiento armado, establecer la jornada laboral de 8 horas diarias y crear el concepto de salario mínimo en las leyes de México. A esa huelga se sumaron muchos otros movimientos de protesta e inconformidad sociales, también reprimidos con sadismo por la dictadura de Porfirio Díaz, que para entonces ya detentaba el poder por más de 30 años, y hacía valer su célebre frase de “mátalos en caliente”.
Los trabajadores actuales de Cananea rindieron su homenaje, en una intensa jornada de recordación y veneración, a los trabajadores huelguistas de entonces, que se inició con una entrevista de radio a las 8:00 horas por la estación local más importante, del compañero Napoleón Gómez Urrutia, Secretario General del Sindicato Nacional de Mineros, en la cual expresó la similitud de las luchas de los mineros de Cananea en 1906 y en 2009, y nuestra obligación actual de asumir con valentía los retos de la presente lucha.
Entre los diversos oradores en el acto, efectuado en las instalaciones en huelga de ese centro de trabajo, hizo uso de la palabra, en representación del propio Napoleón Gómez Urrutia y del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato, el compañero Javier Zúñiga García, Secretario de Trabajo de la Organización, quien señaló cómo los trabajadores huelguistas de la Cananea de entonces sembraron la semilla de una Revolución e hicieron posible una nueva Constitución, abriendo el camino para crear una nueva Nación.
La Revolución, la Constitución y la Nación, agregó, ahora se están viendo traicionadas y pisoteadas desde el gobierno de derecha, servil a los empresarios voraces, contra cuyos abusos e ilegalidades de tipo fascista lucha enérgicamente, ya hace más de tres años, el Sindicato Minero y sus trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos, con el liderazgo del compañero Napoleón Gómez Urrutia, y se mantiene a pie firme en los dos años de huelga tanto en Cananea, Sonora, como en Sombrerete, Zacatecas, y en Taxco, Guerrero. Esta de hoy, dijeron los oradores, es una nueva gesta de la resistencia obrera de los mineros, de dureza similar a la de nuestros iguales de hace 103 años.
Los paralelismos entre las situaciones de 1906 y 2009 estuvieron presentes en la ceremonia de los trabajadores, a la cual asistieron representaciones de la inmensa mayoría de las Secciones Sindicales del país, así como de la sociedad civil y de otras agrupaciones de trabajadores.
Sergio Tolano Lizárraga, Secretario General de la Sección 65 del Sindicato Nacional de Mineros, de Cananea, hizo ver cómo la empresa del coronel Green afirmaba hipócritamente que los sueldos de los trabajadores de Cananea eran muy altos y él siempre se había negado a reducirlos, porque, según decía, “ustedes saben muy bien que siempre he tenido mucho orgullo y satisfacción personal por el bienestar y prosperidad de Cananea”, lo cual no le impidió masacrar a los obreros. Señaló Tolano Lizárraga cómo hoy la empresa Grupo México de Germán Larrea Mota Velasco, alega que paga salarios muy altos a los mineros de Cananea y se manifiesta también hipócritamente por el bienestar de Cananea y sus trabajadores, lo cual no le ha impedido amenazar a los trabajadores en huelga con la violencia armada. Por lo cual es pura hipocresía su afán por el bienestar de Cananea, indicó, sólo es una falsedad pues, sobre todo, se niega a atender la justa demanda obrera de que se establezcan condiciones reales de protección industrial y de la salud de los trabajadores, que es el reclamo básico de los mineros en huelga.
Javier Zúñiga García, a su vez, convocó a no creernos que la situación de hace 103 años ya fue superada. Si bien ya no es extranjera la empresa que explota los yacimientos de cobre de Cananea, sino una empresa concesionada privada del país, su explotación del trabajo humano es también voraz y abusiva. El dueño de hoy, señaló Zúñiga García, ya no es extranjero, pero es igual de abusivo, perverso, aventurero y rapaz, o más, que el de hace un siglo. “Si no fuera así, precisó el Secretario de Trabajo del Sindicato, ya se hubieran resuelto con justicia para nosotros los trabajadores, nuestras huelgas que ya cumplieron 22 meses de duración, igual en Cananea que en Sombrerete y en Taxco, que han sumido en la penuria económica a los mineros y a sus familias y han postrado la economía de estas tres ciudades, por la ceguera y la perversidad de Grupo México”.
Hubo acuerdo unánime de los asistentes cuando se dijo que nuestra actual huelga no será derrotada, porque nosotros los trabajadores y el Sindicato Nacional de Mineros, encabezado por el compañero Napoleón Gómez Urrutia, tenemos memoria y aprendimos aquella experiencia de hace 103 años, y porque hemos madurado y nos acogemos a una Ley Laboral que entonces ni siquiera existía. Y a pesar de todas las trampas legales que los abogados patronales y el gobierno federal aplican hoy, esa Ley y jueces honestos impiden que Germán Larrea, que se siente “el nuevo coronel Green”, entre a saco contra nosotros y contra nuestros derechos. “No permitiremos que se nos aplaste, pero si llegara a ser necesario enfrentarnos a cualquier violencia con la valentía y el honor de trabajadores dignos, responderemos con la misma conducta que demostraron tener los compañeros que hace 103 años se lanzaron a la huelga sin escatimar enjundia ni dignidad”.
“No estamos hoy con las manos vacías, como desgraciadamente sí lo estuvieron nuestros compañeros de clase de hace un siglo, a quienes asistían la justicia y la razón y su valentía armada sólo de piedras y palos. Hoy nos asisten la justicia y la razón, pero también la ley, y un gran apoyo nacional e internacional de agrupaciones sindicales, que en el mundo suman a más 400 millones de trabajadores. Sabemos que estamos al lado de la historia, como los de 1906, y venceremos en esta lucha”, concluyó.
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